
LA FRASE
martes, 30 de junio de 2009
Cristina no entendió o no quiere entender

domingo, 28 de junio de 2009
Voté, y obvio, había una irregularidad.
sábado, 27 de junio de 2009
La renovación del Congreso
Pese a que la mayor atención durante la jornada de hoy va a estar puesta en lo que digan los votos en la provincia de Buenos Aires, la renovación de las bancas en el Congreso no deja de ser un tema crucial a la hora de evaluar los resultados electorales. Cuando los argentinos vayan a sufragar definirán los nuevos legisladores que renovarán la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio de la Cámara de Senadores. Y al parecer, el kirchnerismo va a perder la mayoría automática en ambas. De la lectura que en el peronismo hagan de los resultados dependerá que el 10 de diciembre, cuando asuman los legisladores electos, esa sangría sea mayor o menor.
Desde que se abran los comicios en los 24 distritos del país se van a renovar 127 diputados, que representan proporcionalmente a los habitantes de las provincias, y los tres senadores que representarán a ocho provincias: Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, Corrientes, Catamarca, La Pampa y Chubut.
A partir de las elecciones de 2005 el kirchnerismo cuenta con una mayoría absoluta en ambas cámaras, hecho que se consolidó con mayor fuerza en el 2007. Gracias a eso, contó siempre con una amplio margen para aprobar todos los proyectos que dispusiera: de ahí que el Congreso fue catalogado por muchos sectores opositores como una "escribanía".
Con el conflicto con el campo, esa fortaleza comenzó a flaquear y al Gobierno se le dificultó conseguir los apoyos necesarios. El momento crucial fue cuando Cristina Kirchner mandó la resolución 125 al Congreso. En Diputados se aprobó con lo justo, y en el Senado hubo un empate que resolvió Julio Cobos con su famoso voto "no positivo". Después de esa situación, los presidentes de los bloques oficialistas lograron recomponer sus bloques y aprobar leyes clave, como la estatización de las AFJP y de Aerolíneas Argentinas, o el adelantamiento de las elecciones, entre otras.
Primera minoría. Cuando se cuenten los votos, según un informe propio de PERFIL basado en las estimaciones provincia por provincia, el kirchnerismo dejará de tener su mayoría en Diputados. Perderá unas 20 bancas, entre propias y aliadas.
En la actualidad Agustín Rossi, jefe del bloque K, puede llegar a contar como propios a 115 diputados. A eso le suma una veintena de aliados que le siguen siendo fieles. De esos 135, en esta elección pone en juego más de la mitad: 69 bancas. El problema para quien sea el futuro jefe del bloque (¿Néstor Kirchner?), es que sólo obtendrían 49. Es decir, 20 bancas menos que le permitirían llegar como mucho a los 115 diputados. Lejos de los 129 necesarios para tener quórum propio.
Entre la oposición, tanto el PRO y todo el peronismo disidente, como el Acuerdo Cívico y Social (sumando a sus miembros incluso donde van separados), sumarían 13 bancas. Cifra que puede cambiar en pocos números con el conteo de los votos. En ese marco, el interbloque que integrarán los radicales, la Coalición Cívica, los socialistas y los juecistas serían la segunda minoría, con unos 77 diputados.
El PRO y el peronismo disidente (incluye, entre otros, a las filas de Carlos Reutemann, Juan Schiaretti y Jorge Busti, a los puntanos y a los que ingresen junto a Francisco de Narváez), llegarán a los 50.
Los bloques minoritarios, agrupados en el típico "Otros", verán reducida su representación de 21 a 15 bancas.
Cámara no tan alta. Uno de los mayores temores del jefe de los senadores K, Miguel Pichetto, debe ser que una votación vuelva a terminar empatada en la Cámara alta: una vez más, Cobos se llevaría todos los laureles. En la actualidad esa situación está lejana, ya que el rionegrino logró recomponer su bloque y cuenta con 41 senadores: 39 propios y dos aliados.
Pero en por lo menos tres de las ocho provincias que eligen sus senadores (2 por la mayoría y una para la primera minoría), la situación no es alentadora para el kirchnerismo. En Córdoba y Corrientes renueva dos bancas y no obtendría ninguna. En Mendoza también renueva dos y aparentemente sólo se va a quedar con la de la minoría. En La Pampa, en tanto, el justicialista Carlos Verna está haciendo campaña en contra del Gobierno y dice que va a integrarse al bloque de Reutemann. Serían otros dos senadores menos. Los Kirchner sólo van a poder sonreír en Tucumán, donde el gobernador José Alperovich recuperará las dos bancas de la mayoría que hoy tiene el partido bussista Fuerza Republicana. De esta forma, el Frente para la Victoria contaría con 35 senadores, uno menos que el necesario para el quórum.
En la oposición, los más fortalecidos van a ser los integrantes del Acuerdo Cívico. Pasarán de tener 17 a 23 representantes. El peronismo disidente, en tanto, pasará de ocho a diez.
jueves, 25 de junio de 2009
Nosotros lo hacemos. También Menem lo hizo.

No está mal que los gobiernos resalten sus logros. Muchas veces, ante las críticas despiadadas, los méritos se pierden y la gente, que muchas veces los tiene al alcance de su vista, no los puede ver. Pero más importante sería que desde el oficialismo (y obviamente también la oposición) se diga qué es lo que se va a hacer, y no sólo en el próximo año. Sino cómo se piensa al país de acá a diez años, y no que se va a "seguir defendiendo el trabajo, la producción, la distribución del ingreso, la educación, la salud, la lucha contra la inseguridad, etcétera, etcétera". Esas son cosas que debería darse por descontado que todos van a atenderlas. Hay que decir los cómos, los cuándo y los con qué. Un estadista debe decir lo que piensa hacer en el largo plazo y convencer a todos (o la mayoría) para transitar ese camino.
miércoles, 24 de junio de 2009
Los resultados: cuando ganar no es lo fundamental
Pero tampoco hay que ser ingenuos, porque el resultado electoral, en este caso, tiene un fuerte impacto político. No es lo mismo un Kirchner derrotado que uno triunfante. Pero es en este punto donde las lecturas parecen estar equivocadas: la provincia de Buenos Aires no es lo único que importa. Ya se sabe que en Capital, Santa Fe, Córdoba y Mendoza (los otros cuatro distritos más grandes) al kirchnerismo le va a ir mal. Y en Provincia, aunque gane por 5 puntos, es difícil que supere el 35 por ciento. Es decir que, pese a que juegan Kirchner, Scioli, Massa y otros referentes del PJ bonaerense, el 65 por ciento no los va a votar. Con el discurso de la polarización entre Kirchner y De Narváez el Gobierno logró que de esto no se hable. Y encima si termina ganando por poco, el ex presidente lo va a festejar como si fuese algo más heroico. Una vez más, el exitismo puesto al servicio de la política.
Para leer un poco más sobre cómo serán las lecturas de los resultados pueden ver esta nota en PERFIL.
lunes, 22 de junio de 2009
Las ideas: el cinismo de los medios y la desconfianza en los políticos


El desafío de la gente es interiorizarse en las ideas y en los hechos, y seguir reclamando coherencia. No creerse las recetas mágicas, porque no solucionan nada. Y por sobre todas las cosas, no votar por la cara del candidato, sino por sus ideas. No sólo de él, también las de su partido.
sábado, 20 de junio de 2009
Peligro, encuestas a la vista
Ahora bien, en un país donde el sistema político es ordenado, donde los cambios de ánimos de los votantes no son comunes, y donde suele haber una fuerte identificación partidaria, las encuestas tienden a ser confiables. El problema surge en países como el nuestro, en el que estas condiciones no se dan. Entonces es muy difícil que con 1.000 casos (que en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, es menos del 0,01% del padrón), se logre tener un anticipo certero.

En estas elecciones se dieron dos casos especiales: Santa Fe y Buenos Aires. En el primero, los dos principales candidatos son Carlos Reutemann y el socialista Rubén Giustiniani. A dos meses de las elecciones el primero tenía una ventaja de 20 puntos. Sin embargo, uno de los propios encuestadores confesaba que la elección iba a ser "para alquilar balcones". Conociendo el escenario se podía prever la paridad. Pero en todos los medios se repetía que el ex piloto iba a un triunfo seguro. Error: tomaron la encuesta como una verdad absoluta. Hoy los números ya muestran que la elección va a ser pareja, y los periodistas aparecen sorprendidos.
El caso de Buenos Aires, ilustrado por esta infografía del Diario Perfil que se ve más arriba, mostró encuestas de todo tipo. Las diferencias entre unas y otras eran, y son, insostenibles. Y aquí surgen los peores interrogantes: ¿se debe a que el escenario es muy impredecible y es muy difícil anticipar un resultado o a que cada consultora tiene su propio acuerdo para con su cliente? Lamentablemente, ya se sabe que los números que muchas consultoras difunden no son los mismos que le dieron a su empleador, ya sea del oficialismo o la oposición.
Muchos pueden decir: "Bueno, pero si a la larga se equivocan quedan en evidencia". Error: primero que los últimos días suelen "ajustar" los números para que terminen acercándose lo más posible al resultado final. Y segundo que durante todo el período previo alguien se vio beneficiado. Mucha gente suele mirar las encuestas y ahí toma una decisión. Como no quieren perder terminan eligiendo a alguien que tenga chances ciertas de ganar, o de acercarse al primero. Así, una primera encuesta que muestre un escenario "no real" puede terminar ayudando a que ese escenario sea, al final, "el real".
En un país tan exitista, hasta en las encuestas hay que ganar. Sino, ya perdiste media elección.jueves, 18 de junio de 2009
El debate
En mi opinión, fue un debate de poco vuelo en donde cada uno hizo bien lo que tenía que hacer. Gabriela Michetti (del PRO de Macri) defendió la gestión de su líder político remarcando que falta mucho por hacer e insistió en discutir propuestas, con su intención de mostrar que hay otras formas de hacer política. No me gustó su excesivo discurso publicitario.
Carlos Heller (Encuentro Popular para la Victoria, es el candidato de Kirchner) tuvo la difícil tarea de mostrar las bondades del "modelo" kirchnerista. Sólo el 20% de los porteños ve de forma positiva la gestión de los Kirchner, por eso su objetivo era consolidar sus votos y evitar que sigan refugiándose en Pino Solanas. Con una muy buena muñeca para los debates, Heller logró dejar en claro los logros de Kirchner y pudo resistir los constantes embates de los otros tres candidatos.
Alfonso Prat-Gay (Acuerdo Cívico y Social, de Carrió) se mostró tal cual es. Le falta el carisma típico de todo político. Habla suave, no entusiasma. Pero cuando de explicar ideas se trata, es muy claro. Así fue ayer. No entusiasmó, pero cuando tuvo que describir algunas propuestas lo hizo bien. Tampoco me gustó que por momentos caiga en discursos tipo spot de campaña. De los espacios finales, me pareció el mejor. Apeló al voto anti kirchnerista, criticó a los otros tres, y mostró sus aspectos positivos. Y de Carrió, claro.
Fernando "Pino" Solanas (Proyecto Sur) logró consolidarse como el candidato que busca correrlos a los Kirchner por izquierda. Criticó el capitalismo de amigos e hizo hincapié en la defensa de los recursos naturales, pilar de su propuesta. Estuvo flojo en el espacio de "Modelo de Ciudad".