(Pubicado en Diario Inédito)
Todo lo que está relacionado al presidente iraní, Mahmud Ahjmadinejad, me cae mal. Será porque soy judío (aunque hay otros que parecen ser más contemplativos), será por mi forma de pensar, o será simplemente por una cuestión de química. Pero alguien que niega sistemáticamente el holocausto, pide la eliminación de Israel y el sionismo, y ampara a grupos terroristas como Hamas o Hezbolla merece mi más firme rechazo. Ahora bien, ¿cómo analizar el entendimiento firmado entre su gobierno y el nuestro despojándome de estos sentimientos? Ahí va un intento.
“Justicia, justicia perseguirás”, rezan los textos tradicionales del judaísmo. Y ese es el principal interés de todos los que levantamos la bandera de la causa AMIA. Justicia y Memoria. Si el acuerdo con Irán permite avanzar en ese sentido, bienvenido sea. La crítica de que la Argentina pierde soberanía al permitir que los interrogatorios se hagan en Teherán debería quedar de lado si la Justicia prospera. Dignificaría al país que ese nefasto capítulo se pueda cerrar con Justicia. Además, si el acuerdo era que se los juzgue en un tercer país, también se podría haber dicho que se perdería soberanía.
Sin embargo, nada indica que el entendimiento con Irán permita llegar a ese final “feliz”. El gobierno iraní viene negando que la Justicia argentina pueda interrogar y juzgar a los principales acusados de ser los autores intelectuales (y financieros) del atentado. La Interpol, conformada por 190 países, aprobó los pedidos de captura luego de analizar las presentaciones que hizo la Argentina. Es decir, la investigación tiene un respaldo internacional de peso. La creación de una Comisión de la Verdad no sólo pone un manto de duda sobre lo realizado por la Justicia argentina sino también sobre el aval que dio este organismo.
Por otro lado, esa Comisión, conformada por supuestos prestigiosos juristas internacionales, va a poder dar recomendaciones, pero no va a tener carácter determinante. Es decir, el gobierno iraní podrá volver a desconocer su resolución, como viene haciendo hasta ahora en todo lo relacionado al caso.
Por último, parecería ser difícil que cuando se sienten en los interrogatorios los acusados acepten sus responsabilidad en los hechos (¿estarán obligados a decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?). Y entonces surge una pregunta crucial: ¿De qué sirve interrogarlos si no hay garantías de después poder juzgarlos?
¿Qué provecho puede sacar la Argentina de esta negociación entonces? A simple vista, ninguna. A lo sumo seguir manteniendo un superávit comercial con Irán, pero parece una cuestión menor si se la compara a la necesidad de obtener justicia. “Jamás permitiremos que la tragedia AMIA sea utilizada como pieza de ajedrez en el tablero de intereses geopolíticos ajenos”, tuiteó Cristina Kirchner. La interpretación es que no se permitirá que lo usen otros, pero que sí la Argentina puede utilizar la tragedia como pieza de ajedrez. Es lo que hace el gobierno al alejarse de lo que pretende Estados Unidos y parte de la Unión Europea, y acercarse a las posiciones más contemplativas con Irán que tienen potencias como China y Rusia (en sintonía con la postura que en América Latina tienen Venezuela y Bolivia).
¿Qué provecho puede sacar Irán de esta negociación entonces? A simple vista, todo ganancias. Se muestra abierto a resolver un problema, a pesar de que hasta ahora no hizo nada al respecto. En tiempos donde parte del mundo occidental lo presiona para que frene sus intentos de proliferación nuclear se muestra negociando con un importante país latinoamericano, que como si fuera poco forma parte del G20. En el medio, gana tiempo para intentar reposicionarse “en el tablero de intereses geopolíticos”. Y, como si fuera poco, la historia podría terminar con que la Comisión de Verdad no concluya lo mismo que la Justicia argentina, por lo cual toda la investigación podría ser puesta en duda.
En conclusión, la épica con la que Cristina intentó presentar el acuerdo podría terminar en el peor de los mundos. No sólo sin justicia, sino que con retrocesos. Y todo esto quitando del análisis que se está negociando con Ahjmadinejad. “Pero este año termina su mandato y no puede volver a ser reelecto”, me podría criticar alguien. Es cierto. Como también lo es que dos de los acusados por el atentado son candidatos a sucederlo.
LA FRASE
La frase de la semana: "Pareciera que a los ministros les bajaron la palanca y no piensan más". Roberto Lavagna.
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martes, 29 de enero de 2013
lunes, 17 de diciembre de 2012
¿Y ahora qué?
Luego del fallo del juez Alfonso, que decretó que los artículos cuestionados de la ley de medios son constitucionales, la pelea está lejos de cerrarse. Sabbatella se presentó ante Clarín, como habíamos anticipado en Perfil, para notificar que se inició el proceso de transferencia de las licencias que el grupo debe vender. Sin embargo, se prevé que la Justicia lo frenará hasta que la Corte Suprema de la respuesta final. Antes, igual, se va a tener que expedir la Cámara Civil y Comercial, y recién después llegará al Máximo Tribunal. Aquí un cuadro que también publicamos en Perfil, con los escenarios posibles de lo que podría definir la Corte. Eso, de todas formas, va a pasar recién avanzado 2013. El ranking de posibilidades, a mi entender, es 1, 4, 2, 3 (tomando los cuadros de abajo, de izquierda a derecha).
viernes, 7 de diciembre de 2012
Manual básico para entender el 7D
En la última semana mucha gente me dijo: "Che, ¿me explicás lo del 7D? No entiendo nada. ¿Qué va a pasar?". Además de dejarme en claro que el común de la gente no entiende el conflicto, me hizo ver que todo lo que explicamos los periodistas no sirvió de nada.
Aquí va una brevísima contribución a la causa:
1. En 2009 el Congreso aprueba la ley de servicios de comunicación audiovisual, mal llamada de medios, porque no regula a los diarios.
2. Clarín, que es mucho más que un diario, impugnó en la Justicia dos artículos por "inconstitucionales": el que establece el límite de licencias y el que fija el plazo para presentar el plan de desinversión.
3. A la par, pidió una medida cautelar, para que no se puedan aplicar esos artículos hasta que se defina la inconstitucionalidad.
4. Después de muchas dilaciones (con responsabilidades de ambas partes), la Corte, por un reclamo del Gobierno, fijo que el 7D vencía la cautelar. Sostuvo que sin un límite Clarín se beneficiaba, pero también exigió que se resuelva el reclamo de fondo.
5. Desde septiembre, después de que el expediente estuviese casi listo para la sentencia, el Gobierno comenzó a recusar y presionar a los jueces involucrados. Esto generó una parálisis en la causa.
6. Por eso, Clarín pidió que se extienda la cautelar más allá del 7D. Inicialmente, el juez lo rechazó, porque todavía faltaba para la fecha límite y consideraba que había tiempo para que se resuelva el caso. Clarín apeló.
7. Mientras, por las recusaciones del Gobierno, la causa de fondo estuvo bastante tiempo sin un juez. Y tampoco se pudo resolver la apelación porque los camaristas estaban también recusados.
8. Clarín le pidió entonces a la Corte que interceda. La Corte le dijo que no, pero exigió al nuevo juez de la causa (Alfonso) que resuelva. Y a los camaristas, que se encarguen de fallar por la cautelar. Además, expresó que sin fallo iba a haber "denegación de Justicia".
9. Luego de rechazadas las recusaciones, la Cámara decidió extender la cautelar. El argumento ahora es que Clarín no saca un beneficio especial porque la causa está lista para la sentencia.
10. Ahora el Gobierno le va a pedir a la Corte que revea la extensión de la cautelar. Si le da la razón, el Gobierno va a dar inicio al (lento) proceso de desinversión de las licencias del grupo, a pesar de que la Justicia todavía no dijo si el reclamo de inconstitucionalidad era válido o no.
11. De cualquier forma, la resolución de la cuestión de fondo depende del juez Alfonso. Y finalmente de la Corte, porque después del fallo, Clarín o el Gobierno van a apelar, por lo que la disputa promete extenderse en el tiempo.
12. Ya no será con el 7D como marco, pero el país seguirá de rehén de una pelea entre dos poderosos, con intereses que poco tienen que ver con lo que expresan en público.
Aquí va una brevísima contribución a la causa:
1. En 2009 el Congreso aprueba la ley de servicios de comunicación audiovisual, mal llamada de medios, porque no regula a los diarios.
2. Clarín, que es mucho más que un diario, impugnó en la Justicia dos artículos por "inconstitucionales": el que establece el límite de licencias y el que fija el plazo para presentar el plan de desinversión.
3. A la par, pidió una medida cautelar, para que no se puedan aplicar esos artículos hasta que se defina la inconstitucionalidad.
4. Después de muchas dilaciones (con responsabilidades de ambas partes), la Corte, por un reclamo del Gobierno, fijo que el 7D vencía la cautelar. Sostuvo que sin un límite Clarín se beneficiaba, pero también exigió que se resuelva el reclamo de fondo.
5. Desde septiembre, después de que el expediente estuviese casi listo para la sentencia, el Gobierno comenzó a recusar y presionar a los jueces involucrados. Esto generó una parálisis en la causa.
6. Por eso, Clarín pidió que se extienda la cautelar más allá del 7D. Inicialmente, el juez lo rechazó, porque todavía faltaba para la fecha límite y consideraba que había tiempo para que se resuelva el caso. Clarín apeló.
7. Mientras, por las recusaciones del Gobierno, la causa de fondo estuvo bastante tiempo sin un juez. Y tampoco se pudo resolver la apelación porque los camaristas estaban también recusados.
8. Clarín le pidió entonces a la Corte que interceda. La Corte le dijo que no, pero exigió al nuevo juez de la causa (Alfonso) que resuelva. Y a los camaristas, que se encarguen de fallar por la cautelar. Además, expresó que sin fallo iba a haber "denegación de Justicia".
9. Luego de rechazadas las recusaciones, la Cámara decidió extender la cautelar. El argumento ahora es que Clarín no saca un beneficio especial porque la causa está lista para la sentencia.
10. Ahora el Gobierno le va a pedir a la Corte que revea la extensión de la cautelar. Si le da la razón, el Gobierno va a dar inicio al (lento) proceso de desinversión de las licencias del grupo, a pesar de que la Justicia todavía no dijo si el reclamo de inconstitucionalidad era válido o no.
11. De cualquier forma, la resolución de la cuestión de fondo depende del juez Alfonso. Y finalmente de la Corte, porque después del fallo, Clarín o el Gobierno van a apelar, por lo que la disputa promete extenderse en el tiempo.
12. Ya no será con el 7D como marco, pero el país seguirá de rehén de una pelea entre dos poderosos, con intereses que poco tienen que ver con lo que expresan en público.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Cacerolas con un ruido contundente, pero llenas de contradicciones
No es lo mismo marchar en contra de las restricciones para comprar dólares que contra la re-reelección. Ni contra la inseguridad o contra los abusos de poder. Tampoco es lo mismo enojarse por las inagotables cadenas que por la corrupción. Estaban los que se vieron afectados por el cierre de importaciones, y los que se horrorizaron cuando Cristina pidió que se le tenga "un poquito de miedo". También a los que recién ahora les empezó a molestar una inflación que viene alta hace más de 5 años. Cada uno tuvo su motivación, o acumulación de motivaciones. Pero claramente no todos tenían el mismo objetivo, y eso es contradictorio.
"Que se vayan todos", cantaban algunos, repitiendo un hit del 2001-2002. Es una sensación genuina, de sectores que se quejan del autoritarismo, pero que tienen escaso compromiso democrático. Pretender que una Presidenta que lleva apenas 9 meses de mandato abandone su cargo es indefendible. Ni hablar de quienes le desean la muerte. Pero por otro lado, estaban los que solamente piden un cambio, una vuelta atrás con determinadas medidas. No son golpistas, ni seguidores de Cecilia Pando. Son ciudadanos que se sienten afectados por las decisiones del Gobierno y por eso reclaman. Los dos sectores marchaban juntos, y eso es contradictorio.
Nadie de la oposición puede capitalizar el reclamo. Es cierto. La falta de una oposición fuerte es una de las causas de la marcha: al no haber nadie que logre poner un freno (culpa opositora y mérito del oficialismo) muchos encontraron la solución cacerola en mano. Pero también es cierto que entre los manifestantes había dirigentes y militantes de diferentes fuerzas de la oposición, que se mezclaron entre la gente, pero que sumaron número. Muchos miles hoy no sabrían a quien votar, pero muchos otros sí. Les gusta Macri, Binner, Alfonsín, Cobos, Lilita... y hasta Moyano ahora les puede caer más simpático. Incluso, es probable que haya habido gente que votó a Cristina. Algunos no la volverían a votar nunca más. Pero otros, si determinadas cosas se corrigen, la podrían hacer. "Nos escuchó", sería el argumento. Demasiada mezcla para poder entender el panorama, y eso es contradictorio.
Tanto al empezar el recorrido como al terminarlo, me encontré con cartoneros revolviendo la basura. No estaban protestando, sino que cumplían con su jornada de trabajo. En todos estos años la realidad de muchos sectores no mejoró. Las cifras reales de pobreza no bajaron como indica el Indec. Hay piqueteros, de los que no fueron cooptados, que se vienen manifestando para lograr mejorías. Pero en esos momentos la lucha de los piquetes y las cacerolas no fue una sola. Los reclamos generalmente son "egoístas", ya sea de los Qom en Formosa, ambientalistas en contra de la megaminería o docentes por un salario justo. Me gustaría, sin embargo, que los reclamos justos pero ajenos también convoquen. Me resulta contradictorio, aunque se que es demasiado pedir.
Ahora bien, ¿el cacerolazo del jueves 13 es condenable o repudiable por sus contradicciones? Para nada. Está bien que la gente reclame y se movilice como manera de canalizar su descontento. Pero es fundamental que se entienda de manera precisa. Porque sino después las desilusiones son más grandes. El cacerolazo es un reclamo, y nada más. Ninguna "salvación" opositora necesariamente surgirá de allí y ningún Presidente debería caer.
Pero cuando las protestas no tienen un horizonte claro, el panorama se puede tornar peligroso. Y allí es donde el Gobierno tiene una responsabilidad fundamental. El descontento es genuino. Sea de la clase social que sea. El no escuchar, el hacer caso omiso, sólo puede extender el reclamo. Y con tantas contradicciones las cacerolas pueden terminar en cualquier puerto. O en cualquier horno.
viernes, 31 de agosto de 2012
16 veces NO
1. NO estoy de acuerdo con que los pibes de 16 años estén habilitados para votar.
2. NO considero que sea más o menos progresista apoyar este proyecto.
3. NO creo que exista una demanda social en ese sentido. A los pibes de 16 los veo más preocupados por otras cosas, no por querer votar.
4. NO me parece bueno el tema de que sea "optativo". Me parece hasta peligroso. En este país, lamentablemente, eso favorece a los aparatos que pueden movilizar.
5. Conozco muchos pibes de 16 años que NO tienen un nivel de maduración tal como para votar. Adolecen los problemas típicos de la edad del pavo.
6. Conozco algunos pibes de 16 años que entienden y les gusta la política, pero que igual NO están "preparados" para votar.
7. El estar "preparado", a mi entender, NO tiene que ver sólo con interés, sino con experiencia de vida, con conocimiento, con manejo de responsabilidades. A los 18 quizás tampoco se está "preparado". A los 16, menos.
8. Es cierto que hay gente de 18, 20, 30 y hasta 70 años que tampoco se interesa en la política y vota sin pensarlo demasiado, pero NO es lo mismo estar en edad de colegio o en edad de trabajar.
9. NO me parece correcto que pibes que deberían estar en la escuela, y por ende todavía bajo la responsabilidad (sobre todo económica) de sus padres elijan a sus gobernantes.
10. NO es lo mismo elegir a los gobernantes sabiendo que de eso puede depender el bienestar propio y colectivo si el bienestar propio no depende de uno. A los 18 muchas veces tampoco depende de uno, pero a los 16 hay que estudiar, insisto.
11. El argumento que si un pibe de 16 años es imputable entonces también debería poder votar NO me convence.
12. NO me convence porque si se aprueban los proyectos de bajar la edad de imputabilidad a los 14, también los de 14 deberían poder votar. No cierra, ¿no?
13. NO me convence porque con el mismo argumento un pibe de 16 tendría que poder sacar registro para manejar. Un peligro, ¿no?
14. Y aclaro, hay pibes de 16 que probablemente manejen mucho mejor que los adultos, pero no creo que la gente acepte que puedan sacar registro. ¿NO?
15. La Asignación por Hijo es hasta los 18, porque es la edad hasta la cual los pibes, supuestamente, están bajo la tutela de los padres (o las madres, en realidad). Entonces, ¿no sería lógico bajar ese límite también? NO, prefiero la Asignación por Hijo hasta los 18.
16. Y NO le creo al Gobierno sus intenciones, sino que veo un intento de aprovechar lo bien que mide en esa franja etaria. Pero ese es otro punto. Mi oposición es de fondo.
2. NO considero que sea más o menos progresista apoyar este proyecto.
3. NO creo que exista una demanda social en ese sentido. A los pibes de 16 los veo más preocupados por otras cosas, no por querer votar.
4. NO me parece bueno el tema de que sea "optativo". Me parece hasta peligroso. En este país, lamentablemente, eso favorece a los aparatos que pueden movilizar.
5. Conozco muchos pibes de 16 años que NO tienen un nivel de maduración tal como para votar. Adolecen los problemas típicos de la edad del pavo.
6. Conozco algunos pibes de 16 años que entienden y les gusta la política, pero que igual NO están "preparados" para votar.
7. El estar "preparado", a mi entender, NO tiene que ver sólo con interés, sino con experiencia de vida, con conocimiento, con manejo de responsabilidades. A los 18 quizás tampoco se está "preparado". A los 16, menos.
8. Es cierto que hay gente de 18, 20, 30 y hasta 70 años que tampoco se interesa en la política y vota sin pensarlo demasiado, pero NO es lo mismo estar en edad de colegio o en edad de trabajar.
9. NO me parece correcto que pibes que deberían estar en la escuela, y por ende todavía bajo la responsabilidad (sobre todo económica) de sus padres elijan a sus gobernantes.
10. NO es lo mismo elegir a los gobernantes sabiendo que de eso puede depender el bienestar propio y colectivo si el bienestar propio no depende de uno. A los 18 muchas veces tampoco depende de uno, pero a los 16 hay que estudiar, insisto.
11. El argumento que si un pibe de 16 años es imputable entonces también debería poder votar NO me convence.
12. NO me convence porque si se aprueban los proyectos de bajar la edad de imputabilidad a los 14, también los de 14 deberían poder votar. No cierra, ¿no?
13. NO me convence porque con el mismo argumento un pibe de 16 tendría que poder sacar registro para manejar. Un peligro, ¿no?
14. Y aclaro, hay pibes de 16 que probablemente manejen mucho mejor que los adultos, pero no creo que la gente acepte que puedan sacar registro. ¿NO?
15. La Asignación por Hijo es hasta los 18, porque es la edad hasta la cual los pibes, supuestamente, están bajo la tutela de los padres (o las madres, en realidad). Entonces, ¿no sería lógico bajar ese límite también? NO, prefiero la Asignación por Hijo hasta los 18.
16. Y NO le creo al Gobierno sus intenciones, sino que veo un intento de aprovechar lo bien que mide en esa franja etaria. Pero ese es otro punto. Mi oposición es de fondo.
jueves, 16 de agosto de 2012
Con olor a Ciccone
¿La expropiación de la ex Ciccone sirve para encubrir a Boudou? Ese es el gran interrogante en torno al proyecto al que el Senado le dio media sanción.
Es cierto que la expropiación en si no le otorga impunidad al vicepresidente, sospechado de estar detrás de los empresarios que se hicieron cargo de la empresa en los últimos tiempos.
Pero también es cierto que al hacerse cargo, el Gobierno evita que las sospechas vuelvan a florecer cada vez que se firme un contrato con la empresa, la única con capacidad real de imprimir billetes en el país.
Además, con el supuesto testaferro de Boudou afuera de la firma y con una Justicia que se mueve a pasos muy lentos, la espuma del caso va a tender a bajar.
La expropiación no garantiza impunidad para Boudou. Pero tiene muy mal olor. Olor a Ciccone.
Es cierto que la expropiación en si no le otorga impunidad al vicepresidente, sospechado de estar detrás de los empresarios que se hicieron cargo de la empresa en los últimos tiempos.
Pero también es cierto que al hacerse cargo, el Gobierno evita que las sospechas vuelvan a florecer cada vez que se firme un contrato con la empresa, la única con capacidad real de imprimir billetes en el país.
Además, con el supuesto testaferro de Boudou afuera de la firma y con una Justicia que se mueve a pasos muy lentos, la espuma del caso va a tender a bajar.
La expropiación no garantiza impunidad para Boudou. Pero tiene muy mal olor. Olor a Ciccone.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Vamos aclarando el panorama
Primero fueron Cobos y Das Neves. Después Sanz. Y en los últimos días Pino Solanas y Mauricio Macri anunciaron que tampoco van a ser candidatos a presidente. ¿Es esto bueno o malo? Estaba claro que tarde o temprano el escenario opositor para las elecciones se iba a aclarar. Tantos nombres en danza no iban a llegar a buen puerto. Por lo tanto, no debería sorprender que algunos se vayan bajando y queden cada vez menos. Lo que sí sorprende es que se bajen candidatos que no tenían una competencia interna. Entre Cobos, Alfonsín y Sanz estaba claro que iba a quedar uno. Lo mismo en el Peronismo Federal, aunque por ahora sólo se bajó Das Neves, mientras Duhalde, Rodríguez Saá y Solá siguen midiéndose. Pero Macri y Pino prefirieron apostar a la Ciudad, ante el convencimiento de que en la nacional no tenían un escenario favorable. Pero sus votantes quedaron huérfanos y ahora deberán elegir por descarte.
¿Qué cambió? La muerte de Néstor cambió el escenario y disparó la imagen de Cristina. Antes el ballottage era evidente, por lo que la disputa en la oposición era para ver quién entraba a esa segunda vuelta. Hoy esa posibilidad está más dudosa, por lo que los incentivos a juntarse son mayores. La duda que surge es cuál es el límite de esa unión. Hay un voto ideológico que castiga los rejuntes, pero también hay un votante que pide la unidad opositora, sin importarle mezclar peras con manzanas.
Falta un mes y monedas para que se termine de despejar el panorama. Por ahora todo se encamina a que Alfonsín lidere la principal propuesta opositora, con apoyo de De Narváez en la Provincia y, tal vez, con un respaldo implícito de Macri. Sólo le falta cerrar el acuerdo con Binner, que no está convencido de ampliar el acuerdo. Por el otro lado va a quedar Carrió, haciendo alarde de su intransigencia y coherencia para no juntarse con "indeseados". Los heridos que deje el radicalismo por ampliar su alianza ella los puede llegar a recoger. Y finalmente habrá una tercera propuesta opositora, encarnada por alguien del Peronismo Federal que podría intentar ocupar el espacio vacío que deja Macri. Proyecto Sur, si Binner no rompe con Alfonsín, se encamina a una candidatura testimonial en la nacional.
Pero todo puede volver a cambiar. Todavía falta que Cristina anuncie su candidatura. De no lanzarse, el escenario puede volver a cambiar repentinamente. Y lo que está atado con alambre puede llegar a no resistir.
jueves, 7 de abril de 2011
Uno menos
Hace unas semanas, tras el fiasco electoral de Chubut, Mario Das Neves se bajó de la pelea por la Presidencia. Hoy, el vicepresidente Julio Cobos tomó la misma decisión. ¿El motivo? Dijo que fue por la decisión del Comité Federal de UCR de proclamar a Ricardo Alfonsín como candidato oficial del partido. Pero lo cierto es que venía evaluando esa decisión hace tiempo, a raíz de su baja en las encuestas.De esta manera, ya quedan nueve precandidatos de la oposición, que se irán reduciendo a medida que se acerquen las elecciones. ¿Quedará uno? Imposible. ¿Dos? Puede ser. Y también puede haber más (será motivo de otro análisis). Lo cierto es que quedan dos radicales (Alfonsín y Sanz), que habrá que ver si logran cerrar con Carrió y/o Binner. Este último, a su vez, podría cerrar con Pino Solanas, si éste decide bajar a la Ciudad. Duhalde y Rodríguez Saá están realizando su interna por regiones. ¿Terminará ese proceso o lo suspenderán antes? Se supone que el perdedor se baja. Se supone. Pero el ganador no necesariamente será el candidato final. Espera Felipe Solá, que cada vez suena más como candidato a vice o a senador que a presidente. Mauricio Macri, por último, podría ser el candidato de todo ese espacio pero hoy suena muy fuerte la versión de que buscaría la reelección en la Ciudad. La gran incógnita, finalmente, será si las primarias de agosto finalmente servirán para seleccionar candidatos o todas las definiciones se tomarán antes... En el mientras tanto, hagan sus apuestas: ¿quién es el próximo en bajarse?
martes, 5 de abril de 2011
La interna, ¿para qué?
Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá iniciaron el domingo el proceso de selección de candidaturas que algunos en el Peronismo Federal (PF) eligieron para decidir quién será el candidato presidencial. Sin embargo, un sinnúmero de interrogantes se dispararan para un procedimiento que seguirá el próximo domingo en la segunda de seis regiones. Primero, ¿tiene sentido hacer una interna cuando ni siquiera esté confirmado que el ganador vaya a ser candidato? Sobre todo si gana Duhalde, que está pensando más en un esquema de alianzas donde él difícilmente sea el líder. Dicen que imitan el modelo estadounidense, pero allá el ganador es el candidato oficial. En este caso, el ganador deberá sortear otros obstáculos para postularse (las primarias de agosto y un indefinido esquema de alianzas) ¿Que voten 34 mil personas en Capital, de un padrón de más de 2 millones, es mucho o poco? ¿Peor aún, de esos miles, cuántos fueron de manera espontánea? ¿Cuántos son votos genuinos de los candidatos y cuántos del macrismo (habría apoyado a Duhalde) o del kirchnerismo (habría apoyado a R.Saá)? ¿Se legitima el ganador de una interna con tantas dudas? ¿Cuántas elecciones aguantarán sin denunciarse mutuamente? (Problemas de fiscalización no tendrán, porque son siempre pocas mesas, pero los apoyos de afuera del PF puede ensuciar el proceso) ¿Se darán cuenta en algún momento que no tienen serias chances de ganar las presidenciales? ¿Tiene sentido que se enfrenten dos dirigentes que ni siquiera forman parte del mismo partido (el Peronismo Federal, como partido, no existe)? ¿Peor aún, están seguros que dentro de pocos meses van a estar en el mismo lugar? ¿Si Rodríguez Saá gana y no quiere aliarse a Macri, Duhalde a quien va a apoyar? ¿Y si gana Duhalde, Rodríguez Saá se quedará en San Luis, apoyará a la alianza Duhalde-Macri o alegará que nadie lo representa y se postulará igual? ¿Tiene sentido que dos presidenciables del PF se enfrenten mientras un tercero (Solá) mira y critica desde afuera? ¿Tiene sentido que después el ganador se enfrente a Solá en las primarias de agosto, a pesar de que éste los viene criticando? ¿Irá Solá a las primarias de agosto? En conclusión, ¿tiene sentido que se realice una interna que igualmente dejará tantos interrogantes abiertos? Ah, por último, ¿tiene sentido escribir sobre esta interna?
miércoles, 30 de marzo de 2011
¿Y ahora, Ernesto?
Después de un largo receso volvió La Política No Muerde, esta vez, esperemos, para quedarse definitivamente. Y el primer post es para uno de los dirigentes más importantes del presente, y con interesantes perspectivas para el futuro. Sin embargo, en los últimos tiempos demostró que, al igual que este blog, no logra tener una regularidad. Ernesto Sanz asumió la presidencia de la UCR en diciembre de 2009. En esa época decía que iba a trabajar para la candidatura de Julio Cobos, su comprovinciano. Tiempo después, se fue alejando y con el surgimiento de Ricardo Alfonsín empezó a trabajar por su candidatura. Pero finalmente, y ante la sorpresa de no pocos, decidió lanzarse él mismo en búsqueda de la Presidencia de la Nación. Mientras Cobos decía que había que esperar hasta las primarias de agosto, Sanz acordó con Alfonsín realizar una interna anticipada el 30 de abril, para decidir al candidato oficial del partido. Hoy, el senador mendocino volvió a dar otra voltereta y se bajó de esa instancia, para enfrentarse con Alfonsín en las primarias de agosto (¿en alianza con Cobos?). Tiene razón en dos cosas: en que la interna podía llegar a ser muy irregular (pero sobre todo por no poder contar con la cantidad de fiscales necesarios) y en que ahora sí hay certezas de que las primarias de agosto se van a realizar (el Gobierno postergó esa definición). Pero de todas formas, son demasiadas idas y vueltas para un dirigente de su calibre, que tiene la ambición de ser presidente. ¿Y ahora, Ernesto, ya tomaste la decisión definitiva?
jueves, 18 de noviembre de 2010
Un show, plagado de hipocresía
Graciela Camaño, de rosa, se va. Carlos Kunkel, sentado, se ríe. Ella le acaba de pegar una cachetada en la cara. Y como si fuera una película grotesca, así terminó la reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados. Una reunión convocada para analizar las supuestas presiones y extorsiones que se dieron en la sesión del miércoles último, cuando se debatía el Presupuesto 2011.La comisión fue un show, plagado de hipocresía. Un show montado por algunos sectores de la oposición, liderados por Elisa Carrió, con el que intentaron sacar provecho de la escandalosa sesión, en la que desde ministros a legisladores, pasando por funcionarios y gobernadores, hicieron de todo para convencer a diputados opositores para que se retirasen a la hora de la votación y permitiesen así un triunfo oficialista. Es una realidad que llamaron, ofrecieron, operaron y apretaron. No es la primera vez que pasa y, probablemente, no será la última.
Carrió entendió hace tiempo la relación entre las denuncias y los medios. Sabe como transformarlas en noticias. El problema fue que las únicas denuncias que tenían para presentar en este caso eran endebles, pero de todas formas montaron el espectáculo. Cynthia Hotton llamó a Patricia Fadel en medio de la noche para hablar de otro proyecto. Esta, supuestamente, le habría pedido que se retirase mostrándole el abanico de posibilidades que se le abría. Pero no hay pruebas de ofertas. Elsa Alvarez contó que recibió cuatro llamados. En uno le insinuaron que se podían perder obras para su municipio, Puerto San Julián, Santa Cruz. Y en otra quisieron comunicarla con De Vido. Pero de ofertas concretas, nada. Y Carrió se dedicó a relatar "todo" lo que había escuchado durante esa fatídica jornada. Lo mismo que los medios publicaron los días siguientes. Todas versiones, nada concreto si los protagonistas no lo ratifican.
Los que recibieron los llamados más fuertes, los que llegaron a escuchar que les ofrecían cifras, y que después les decían que esas cifras no tenían límites, no hablaron. Son los siete diputados del Peronismo Federal, que durante la sesión les contaban a sus pares todas sus conversaciones con gente del kirchnerismo. Pero a la hora de denunciar, se callaron.
También hubo hipocresías en la comisión. Son hipócritas aquellos legisladores, sobre todo del oficialismo, que muestran un escenario de rectitud en el Parlamento. "Acá todos recibimos presiones, y de todos los sectores de la sociedad", argumentaba una diputada. Es cierto, pero con ese argumento encubre que hay diputados que recibieron ofertas. Y si se hacen ofertas, es porque el terreno es proclive a hacerlas. "Y si a alguien le ofrecieron una coima debe declararlo en la Justicia", insistió. No es tan fácil. Hay quienes tienen miedo de denunciar. Hay quienes no pueden denunciar porque temen ser denunciados también. Hay de todo. Pero pretender que la política argentina es pura y santa, es una hipocresía.
"Dicen que esta sesión incluso superó a la de la 125, porque llegaron a ofrecer plata", le pregunté el otro día a una diputada del Peronismo Federal. "Pero no dudes que en la 125 también hubo plata", contestó, tajante. Los dirigentes saben que hay coimas. Lo sabían en los negocios con Venezuela, pero si los empresarios involucrados no declaran no hay pruebas suficientes. Lo saben en las obras públicas, pero si nadie confiesa, no hay pruebas. E incluso, todos lo sabían en las coimas del Senado, con la famosa Banelco, pero hasta que no apareció el arrepentido valijero, Mario Pontaquarto, nada se pudo hacer.
Hubo show, y terminó en escándalo. Hubo hipocresía, y complicidad con la corrupción. Y una vez más, el debate brilló por su ausencia y el Presupuesto quedó en nada.
lunes, 15 de noviembre de 2010
De encrucijadas, divisiones e hipocresías
El debate del Presupuesto 2011 está dejando en evidencia las hipocresías del arco oficialista y las divisiones que vive el espectro opositor. Durante siete años el kirchnerismo trató a la ley de leyes como si fuera una mera formalidad.El proyecto llegaba al Congreso, se hacían los debates de ocasión con las presentaciones de los funcionarios de diferentes áreas y luego se aprobaba en ambas cámaras, con el aval de la mayoría automática con la que gozó. Ese presupuesto, además, contó con los mismos dibujos que hoy se ven: cifras macroeconómicas subestimadas. Siempre los Kirchner dijeron que el país iba a crecer menos de lo que se preveía. Siempre dijeron que la inflación iba a ser menor a lo que finalmente fue. Algunos oficialistas defienden la medida, diciendo que es preferible quedarse corto a pasarse de largo, porque después es más difícil hacer recortes si la plata recaudada es menor a la estimada. Pero lo cierto es que esas subestimaciones le permitieron al Gobierno gastar todos los excedentes (cientos de millones de pesos en estos años) de manera discrecional. Las diferencias, en algunos casos, son burdas (como decir que el año que viene la inflación será sólo del 8%). Además, el uso de los superpoderes fueron comunes y permitieron al Ejecutivo cambiar el destino de los recursos sin el previo debate parlamentario.
Este año, sin la mayoría automática en el Congreso, el debate asumió un tamiz diferente. "No nos pueden dejar sin presupuesto", dice el Gobierno. Pero no hace nada para evitar quedarse sin presupuesto. Pretende que se apruebe tal como quiere el oficialismo. Sin cambios, sin debates, sin reconocer que las mayorías en el Parlamento ahora son otras. E incluso funcionarios y legisladores lo plantean con un cinismo inusitado: quieren que los legisladores, para dejar gobernar a la Presidenta, aprueben el proyecto tal como está. Sin debatir. Sin trabajar (¿para qué están si no es para analizar si un proyecto es bueno o malo?).
"No le vamos a aprobar otra mentira", replica un sector de la oposición. "Nuestra intención es que el Gobierno tenga presupuesto, pero con cambios", dubita otro grupo. La muerte de Kirchner tuvo sus efectos en el debate, ya que hay muchos opositores que quieren evitar quedar como victimarios de una viuda. Por eso se encuentran ante una encrucijada: aprobar un presupuesto que reconocen como falaz o rechazarlo y permitir que el Gobierno se victimice.
Además, se abre una segunda encrucijada. El Gobierno ya avisó que de no tener presupuesto, prorrogará el de este año. Así, gobernaría a través de decretos y con el uso de los superpoderes. Sectores de la oposición quieren evitar que eso ocurra, porque dicen que así tendrá mayor discrecionalidad todavía. Otros, en cambio, retrucan que de una manera u otra el Gobierno "hace lo que quiere" con los recursos.
En el medio, y a pesar de las diferencias, un amplio grupo opositor logró consensuar un dictamen. Mantiene la estructura del proyecto del Gobierno (buscan evitar que les digan que quieren imponer su propio programa), pero le cambia las estimaciones, le corta discrecionalidad y le suma algún proyecto, como el 82% móvil para los jubilados. Pero por ahora tampoco consiguen sumar el número necesario para aprobarlo, y el oficialismo rechaza toda posibilidad de negociación.
Ante este panorama, algunos opositores prefieren llegar a algún acuerdo, que permita aprobar el Presupuesto, pero con algunos cambios en particular (que después, probablemente, vetaría la Presidenta). Los otros opositores los acusan de acuerdistas, de pactar con el Gobierno.
Ahora el escenario cambió. Luego de la escandalosa sesión del miércoles último, con un kirchnerismo desbocado intentando convencer a legisladores para que se levanten de sus bancas, los movimientos de todos van a estar en la mira. Los que estuvieron ausentes, se sentarán en su banca, para evitar quedar de nuevo en la mira (todos pusieron una excusa, que difícilmente se pueda volver a repetir). Los que tenían pensado llegar a un acuerdo y permitirle al Gobierno tener su presupuesto van a tener que pensarlo dos veces. Pero entonces vuelven a surgir las encrucijadas: ¿le regalan el escenario de victimización al Gobierno? ¿y además le dejan tener mayor discrecionalidad el año próximo?
El miércoles pasado lograron una salida elegante. Mandaron el proyecto de nuevo a comisión, para que se siga debatiendo. No fue un rechazo, pero le pegó en el palo. El oficialismo ya anunció que no tiene intenciones de seguir debatiéndolo. Por lo tanto, el Presupuesto volverá al recinto y la oposición se enfrentará a los mismos dilemas. Pero las diferentes interpretaciones que seguramente tendrán no favorecerán a resolverlos.
jueves, 7 de octubre de 2010
Elegir los enemigos
Decir que una de las características principales del kirchnerismo es la búsqueda constante de un enemigo no es una novedad.Desde los primeros días de Kirchner en el poder, allá por mayo de 2003, los rivales a quienes contraponerse estuvieron a la orden del día.
Iglesia, militares, Fondo Monetario Internacional (FMI) fueron los primeros enemigos públicos. Y del lado de enfrente siempre encontraron a los "útiles" de siempre que sostuvieron esa enemistad. Cecilia Pando, defensora de milicos torturadores. Antonio Baseotto, el obispo que insinuó que al ministro de Salud Ginés González García había que "tirarlo al mar". Y a estos dos ejemplos se sumaron aquellos verdaderos golpistas, que se oponían a la política de derechos humanos y los acusaban de "montoneros", como si eso fuese una razón suficiente para denostarlos. O aquellos retrógrados que se oponían a las políticas de educación sexual o de distribución de preservativos.
También se enfrentó a la Corte Suprema menemista y logró renovarla, airearla y mejorarla. En el camino se cruzó con la empresa Shell, a la que llamó a boicotear hasta obligarla a decir que se querían ir del país (hoy dicen que no se fueron porque no hubo nadie dispuesto a invertir lo que vale la empresa).
Como un perro salvaje, persiguiendo a un gato hasta el pie de un árbol, Kirchner, con buen instinto, iba eligiendo a sus enemigos. Todos enemigos que tenían una baja o nula consideración en la sociedad. Allí comenzó a escucharse la frase "sólo me vasta ver a los enemigos del Gobierno para saber de qué lado pararme".
Pero el tiempo parece haber desgastado el instinto del ex presidente, que como un perro viejo ya no sabe elegir a sus presas. Primero mezcló a todo el campo y creyó que se enfrentaba a la Sociedad Rural sola. Sectores de la sociedad entendieron que la Federación Agraria estaba siendo cooptada por la "oligarquía". Otros, en cambio, rechazaron esa idea y sintieron que defender a los productores no los tildaba de "oligarcas golpistas".
Ahora, la dificultad para elegir enemigos se profundizó. La Justicia es una institución criticada por la sociedad, pero no lo suficiente para pararse del lado del Gobierno en la pelea. Que hay una Justicia buena cuando los fallos favorecen a los K, y otra mala cuando los perjudica, es algo que se percibe a la legua.
En esa lógica se inscribe también las críticas a la Corte Suprema. El tribunal reformado, aireado y mejorado, que durante tantos años fue motivo de orgullo para los kirchneristas, ahora es el centro de las críticas. Que hay una Corte buena o mala según si los fallos favorecen o no al Gobierno, es algo que se percibe a la legua.
Julio César Strassera, el fiscal del juicio a las juntas militares, también se convirtió, momentáneamente, en un enemigo del Gobierno. Que la lucha por los derechos humanos la escriben ellos y no quieren compartir el reparto con nadie, es algo que también se percibe a la legua.
Por último, el Grupo Clarín es hoy el principal enemigo. También hay sectores que siempre criticaron (criticamos) el accionar de Clarín. Sin embargo, gran parte de la sociedad no le importa lo que pasa con los medios, ya sea por desinterés o ignorancia. Además, son muchos los que ya entendieron y percibieron a la legua que los medios oligopólicos eran buenas cuando no criticaban y ahora son malos porque critican.
Iglesia, militares, FMI y Corte Suprema menemista eran enemigos que la mayor parte de la sociedad sentía y sabía de qué lado pararse. Justicia, Corte Suprema kirchnerista y Clarín son enemigos mal elegidos, porque la gente ya no sabe de qué lado pararse. Para peor, ahora también existen los que defienden a todo aquel que es blanco de las críticas del kirchnerismo.
La estrategia de amigo-enemigo, durante muchos años, fue útil al kirchnerista. Incluso, a través de tanto repetirlo, quisieron instalar la imagen de que todo aquel que se les oponía era "golpista" o "máquina de impedir" o, incluso, "gorila". Hoy, por los enemigos que tiene, el Gobierno sólo convence al núcleo más cercano de defensores. La estrategia pudo ser buena o mala, pero una cosa, después de casi ocho años, quedó clara: de buscar consensos, ni hablar.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Golpe a la Justicia
Hay veces que los políticos hablan con una liviandad que preocupa. Ayer, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo que la intervención en Santa Cruz sería "como un golpe de Estado". ¿Qué pasó en Santa Cruz? Hace unos 15 años, cuando Kirchner era gobernador, echó al Procurador (Eduardo Sosa) por no someterse a su poder. Pero la división de poderes implica que el gobernador no lo podía echar.Durante todo este tiempo el caso estuvo en la Justicia. Y mientras tanto el cargo no existe más, pero sí la función (jefe de los fiscales) que es ocupada por otro funcionario. Ahora, la Corte Suprema le dio la razón a Sosa y exhortó al gobernador actual, Daniel Peralta, a que lo reponga en su cargo. Pero Peralta, un kirchnerista puro, desobedeció. Por eso en el Congreso están planteando la intervención.
Pero es una intervención que está lejos de ser un golpe de Estado como tergiversa Aníbal. Simplemente, se declararía la intervención a los fines de reponer a Sosa en su cargo. Ni el Gobernador, ni el Ejecutivo, ni el Legislativo, ni el Judicial van a sufrir modificación alguna. Lo único que quiere garantizar el Congreso es que se cumpla con un fallo del máximo tribunal del país. Si a alguien no le gusta, debe pedir el juicio político de los jueces, pero no se puede desobedecer el fallo. Porque sino más que un golpe de Estado, se estaría generando un golpe al poder de la Justicia.
lunes, 30 de agosto de 2010
No les creo

Mienten. Exageran. Confunden. Cansan. Agotan. Eso hacen el Gobierno y el Clarín, mientras nos hacen a todos los argentinos rehenes de una pelea que no es ni en contra de los monopolios ni en defensa de la libertad de expresión. Son dos malos (con cosas buenas ambos, vale aclarar) que se pelean. Por negocios. Y por política.
No le creo al Gobierno su lucha contra los monopolios. No lo demuestra en otras áreas de la actividad económica. Y tampoco lo hizo durante los primeros seis años de su gestión. Con la prórroga de las licencias y la habilitación de la fusión entre Multicanal y Cablevisión, el gobierno kirchnerista hizo mucho para la consolidación del poderoso grupo mediático que es Clarín.
Tampoco le creo al Gobierno su lucha por los derechos humanos. No es derecho ni humano apropiarse de una bandera que le pertenece a muchos grupos más allá de ellos. No es derecho ni humano utilizar el sufrimiento de gran parte de la sociedad para vengarse del grupo Clarín. No se qué hizo Clarín (junto a La Nación y La Razón) para obtener Papel Prensa. Todo lo que pasó en los setenta puede ser motivo de dudas, de sospechas y debe ser investigado por la Justicia. El Gobierno intenta decir que Clarín y La Nación cometieron un delito de lesa humanidad, por aliarse a la dictadura para quedarse con Papel Prensa, en una trama donde hubo presiones y torturas incluidas. La versión es verosímil, pero ya hay declaraciones en la Justicia que la contradicen. Como sea, no parece haber pruebas suficientes para demostrarlo.
Tampoco le creo a Clarín cuando dice que su lucha es por la libertad de expresión y de prensa. Sus prácticas, desde la dictadura para acá, poco se emparentaron con alguien que lucha por la libertad de prensa, sino con una empresa que intentó destruir a su competencia. Con el papel, con el cable, con la publicidad privada, o con métodos probablemente desconocidos por todos nosotros, Clarín logró consolidarse como un grupo casi monopólico.
Tampoco le creo a Clarín el que se quiera mostrar como un ejemplo de periodismo. Desde el 2003 hasta el 2007/8 Clarín tenía un trato permisivo para con el Gobierno. Pero algo pasó (¿política? ¿negocios? ¿cambió la opinión pública y por eso cambió Clarín?) y la relación no fue igual. De golpe, Clarín descubrió la enorme corrupción kirchnerista. De golpe, Clarín descubrió el capitalismo de amigos. De golpe, descubrió los manejos con un tinte autoritario de Kirchner. De golpe, descubrió el desguazamiento de los órganos de control, la mentira del Indec, la utilización del Congreso como una escribanía, y demás cuestiones que ameritan otra nota entera. Otros medios no se aliaban al poder de turno, no omitían información, y mientras tanto, Clarín hacía negocios. Y no periodismo.
Pero sobre todas las cosas, no le creo al Gobierno su discurso de que quiere pluralidad y multiplicidad de voces periodísticas. Sólo basta con ver el modelo Santa Cruz, donde los pocos medios críticos al kirchnerismo se tuvieron que refugiar en el lugar más barato para hacer periodismo: internet. Y sólo basta con ver el modelo Nacional que vienen instaurando. La escandalosa discrecionalidad en el reparto de la pauta oficial, el limitado y dificultoso acceso a la información pública, la vergonzosa cobertura periodística de los medios estatales con la oposición prácticamente excluida, la multiplicidad de medios financiados por el Gobierno con similares características y la realización de una sola conferencia de prensa en todos estos años. Son todas pruebas de la concepción del periodismo que tienen los Kirchner.
Entonces, Clarín es muy poderoso. Fija agenda, a través de sus diarios (Clarín y todos los que tiene en el interior como La Voz del Interior y Los Andes), de sus radios, de sus canales, de sus páginas de Internet. Clarín puede condicionar a un Gobierno. Puede debilitarlo o fortalecerlo. Y eso es posible porque gran parte de la dirigencia política lo permitió. Pero también hay una realidad: Clarín siempre se movió acorde a la opinión pública. Nunca se hubiese enfrentado al Gobierno en el 2005, momento de mayor imagen del Gobierno. Ahora sí lo puede hacer. Y en su momento Kirchner pudo hacer mucho más para que la situación sea distinta, pero prefirió aliarse a Clarín, en lugar de aprovechar el momento para generar mayor pluralismo.
Pero que un Gobierno como el de los Kirchner, con el destrato que siempre demostró con la prensa, quiera destruir a una empresa periodística es peligroso. Si pueden destruir a un poderoso como Clarín, pueden destruir a cualquiera. Y allí, a mi entender, reside el eje de toda la cuestión: un Gobierno no tiene que destruir medios de comunicación, sino facilitar el escenario para que surjan nuevos e independientes. Por más poderoso que sea ese grupo. La política, oficialistas y opositores, tienen que poder ponerse los pantalones largos y no someterse al cuarto poder (es uno más de los tres poderes del Estado, pero no superior a ninguno). Y la misma política tiene que defender a todos los medios, oficialistas u opositores, de cualquier intento autoritario de acallarlos.
martes, 20 de julio de 2010
Dudas y certezas
"Macri está en el horno, ¿no?", "Está hasta las manos", "¿Va a ir preso?". Estas son algunas de las preguntas que escuché o me hicieron en las últimas horas. Es muy difícil hoy decir cómo va a seguir esta causa. Lo que está claro es que Macri no la tiene fácil.En el macrismo gritan su inocencia a los cuatro vientos. El kirchnerismo guarda silencio y se regodea con el pantano en el que se metió uno de los principales candidatos para el 2011. El resto de la oposición tomó dos posturas: algunos critican abiertamente (Coalición Cívica, Radicalismo, Proyecto Sur, algunos socialistas), otros defendieron o criticaron a medias (Peronismo federal, otros socialistas).
Es muy posible que el kirchnerismo haya gestado, impulsado y mantenido viva a esta causa. Pero también está claro que las escuchas existieron. Y que el que designó y defendió ferreamente a Jorge "el fino" Palacios, como jefe de la Policía Metropolitana, fue el propio Macri. Esta causa se diferencia de operaciones judiciales como las que sufrieron Enrique Olivera, Francisco De Narváez o Luis Juez, que eran meros inventos. Elementos en la causa existen. ¿Suficientes para decir que Macri es jefe de una asociación ilícita? Difícil.
Por eso el futuro del ingeniero es incierto. Puede ver sepultada su imagen política por un proceso que puede derivar en su destitución y encarcelamiento (otra cosa muy improbable). Puede ser absuelto por la Justicia luego de un juicio oral, pero quedar lo suficientemente debilitado o sin tiempo como para poder luchar por la presidencial. O puede ser absuelto y demostrar que fue víctima de una persecución política. Así, hasta podría salir beneficiado y catapultarse a la Presidencia. Todo es posible en la política de este país. Yo me quedo con la segunda opción.
lunes, 21 de junio de 2010
¿Y si no es candidato?
Parecería ser que el único candidato a presidente que todos dan por seguro es Néstor Kirchner. ¿Por qué todas los espacios parecen dudar todavía sobre su candidato definitivo pero en cambio el kirchnerismo ya lo tendría definido? ¿Ya es seguro que Néstor va a ser candidato?
Veamos los escenarios:
1. Si Néstor dice que no va a ser candidato, se transforma casi automáticamente en un cadáver político. Todos, absolutamente todos, desesperados por transformarse en los sucesores del kirchnerismo. Y además, con los efectos negativos que tendría sobre la gestión de Cristina, que se transformaría automáticamente en un pato rengo, calificación que se usa en ciencia política para definir a los presidentes que afrontan el final de su gestión sin posibilidad de ser reelectos. Conclusión: difícilmente Kirchner diga que no va a ser candidato, por lo menos hasta el final del mandato de CFK.
2. Como se repite una y otra vez, Kirchner aspira a alcanzar en las elecciones de 2011 el 40% de los votos y sacar más de 10% de ventaja sobre el segundo. Así, evitaría un ballotage, que parece improbable que lo muestre triunfador. A Kirchner le pasa, quizás en menor medida, lo que le pasaba a Menem en el 2003. Puede ganar una primera vuelta, pero difícilmente supere el 50% en una segunda.
Conclusión: los Kirchner van a trabajar fuertemente durante el próximo año y medio para recomponer su imagen y para dividir a la oposición. Según las encuestas, en el peor momento, la imagen positiva de los K giraba en torno al 20%. Hoy estaría en torno al 30%. La división de la oposición, en tanto, le daría más chances de sacar 10 puntos de ventaja.
3. La imagen de Néstor estaría en torno al 30%, pero no siempre eso se traduce en intención de voto. La mayoría de las encuestas lo ubica en 20% o menos cuando se analiza la intención de voto. Gana en casi todas las encuestas, pero contra candidatos que todavía no se lanzaron ni se instalaron como él. Considerando que en su mejor momento, en el 2007, Cristina sacó poco más del 45% de los votos, parece improbable que Kirchner alcance los 40%, tras el fuerte deteriorio que sufrió su imagen en los tres últimos años. Vale recordar que en el 2007 el kirchnerismo tuvo un amplio apoyo rural. Ese voto, es prácticamente imposible que lo recuperen. Además, perdieron en las grandes ciudades del país. Ruralismo y grandes ciudades en contra es un panorama por lo menos oscuro.
Conclusión: Es muy difícil que gran parte de los gobernadores e intendentes que hoy acompañan a Kirchner, en especial por su necesidad de fondos, terminen acompañando a Néstor. Es sabido, los peronistas acompañan a sus líderes hasta la puerta del cementerio. Hoy, pocos se animan a decir que el cementerio está al final del camino de Kirchner. Hay más bien dos caminos: la resurrección milagrosa o el cementerio. Si el año que viene se ve que el camino es el segundo, pocos lo van a acompañar hasta el final. Si esto pasa, Kirchner no sólo va a estar lejos del 40%, sino que tendrá que hacer esfuerzos para consolidar el 20%.
4. La estrategia, entonces, también puede ser consolidarse políticamente para quedar como jefe de la oposición en caso de perder. Para eso tiene que mantener una estructura grande del peronismo detrás de su candidatura o de un delfín. Pero para que esto ocurra, no tiene que darse lo expresado en el punto anterior. Muchos mandatarios reconocen que su alianza con Kirchner se sostiene por la necesidad de fondos que tienen. Si no les puede garantizar eso, habrá que ver si quieren seguir tomándolo como un líder.
Hoy pienso que Néstor puede llegar a no ser candidato. Pero la política de este país siempre da sorpresas. Además, Kirchner ya demostró que no es un político común y corriente, y que es capaz de cualquier cosa con tal de conservar el poder. Habrá que esperar. Y no desesperar.
jueves, 3 de junio de 2010
El partido de Ricardito
Después de un mes de reposo, vuelve La política no muerde. Justo en una semana donde el radicalismo, gran parte de la oposición e, indirectamente, también el peronismo, van a estar siguiendo atentamente lo que pase en las internas bonaerenses del radicalismo. El próximo domingo, 6 de junio, se enfrenta la línea interna de Ricardo Alfonsín y la conducción histórica del partido en la Provincia, liderada por Leopoldo Moreau y Federico Storani. Estos últimos, van en alianza con el intendente de San Isidro, el ex radical K Gustavo Posse, y con la mayoría de los dirigentes del cobismo en el distrito (todos ellos también ex radicales K).
La elección, que en los papeles es una mera interna donde se definen autoridades partidarias, se nacionalizó y puede tener importantes efectos en la disputa por las candidaturas presidenciales para el 2011. ¿Por qué?:
- La interna quedó enmarcada en la disputa que están llevando adelante Julio Cobos y Ricardo Alfonsín por quedarse con la candidatura presidencial de la UCR, a pesar de que ambos dicen que no es momento para hablar de candidaturas.
- Cobos se declara prescindente, pero los cobistas están militando con Moreau y Storani, que además son de los dirigentes del partido que con más fuerza impulsan la candidatura del vicepresidente.
- De ganar Alfonsín, significará un impulso importante para su postulación. Caso contrario, se verá afectado. Sin embargo, algunos alfonsinistas creen que una derrota por poco, frente al aparato de Moreau y Storani (sobre el que cayeron denuncias de irregularidades en el proceso) también lo puede beneficiar. Y además perjudicar a Cobos por quedar pegado a ellos.
- Para la Coalición Cívica de Carrió y el Socialismo los efectos de la elección son importantes. En los dos partidos ven con reticencias la figura de Cobos (más Carrió que el socialismo). La figura de Alfonsín da más posibilidades de que se vuelva a generar el Acuerdo Cívico y Social, con la UCR, la Coalición y el Socialismo juntos (con otros partidos como el Gen de Margarita Stolbizer). Una derrota del hijo del ex presidente, si sepulta sus aspiraciones presidenciales, dejaría casi sin chances la reedición de ese armado.
- Para el kirchnerismo la elección tampoco pasa desapercibida. Sectores del cobismo aseguran que con tal de perjudicar a Cobos, los Kirchner están haciendo lo posible para favorecer a Alfonsín. Es una lectura posible. Sin embargo, una victoria de Cobos tendría como posible consecuencia una mayor dispersión en la oposición, lo que imaginando escenarios en el 2011 beneficia a Kirchner. Por el contrario, la victoria de Alfonsín y la unificación de la oposición no peronista, significaría un riesgo para las chances del ex presidente y actual diputado.
El alfonsinismo espera que muchos afiliados que se alejaron del partido vuelvan a votar para desbancar a Moreau y Storani. "Aparato contra aparato perdemos", confiesan. Creen que en el interior ganan cómodos, pero saben que el conurbano será clave. Los históricos dirigentes se muestran confiados, confían en su estructura y en el aporte que Posse realizará en la primera sección electoral (el norte del conurbano). El resultado está abierto. Es el partido de Ricardito, pero que los de palo, los de afuera, van a seguir con especial atención.
martes, 6 de abril de 2010
Buenas noticias... ¿sarmientinas?
Cristina Kirchner anunció hoy la entrega de 3 millones de netbooks para estudiantes y docentes de las escuelas secundarias públicas. Es una gran medida, similar a la Plan Ceibal que tiene Uruguay desde hace unos años, excepto que allí abarca a todos los alumnos y no sólo los de secundaria. No es la primera medida relevante que toma el Gobierno de Cristina. La asignación por hijo para los desocupados es uno de los ejemplos. Son decisiones importantes, que vienen a salvar errores de años. El único problema es de dónde surgen los fondos. En los dos casos la respuesta es la misma: la Anses. Desde la reestatización de las AFJP, la Anses es una caja inagotable de recursos para el Gobierno. Pero en algún momento ese grifo se va a cerrar, y los que están corriendo con el riesgo son los jubilados, los de ahora y los del futuro. De todas formas, con los planes en funcionamiento, los futuros gobiernos no van a tener margen para anularlos, por lo que en todo caso van a tener que buscar fuentes alternativas de financiamiento, probablemente con recortes de otros gastos que el Gobierno hoy no quiere hacer.
Ahora bien, al anunciar el plan, Cristina dijo que se siente la "Sarmiento del Bicentenario", por la revolución educativa que significa este plan (como lo fue la educación pública de Sarmiento). Ese comentario demuestra toda su soberbia. Es la historia, y no ella, la que tendrá que dictaminar si es la Sarmiento del Bicentenario.
Pero más soberbio aún es apropiarse de proyectos e ideas y olvidarse de todos aquellos que los hayan sostenido. Demuestra la soberbia pensar que las cosas comenzaron a cambiar desde que uno gobierna, olvidándose de los aportes que pudieron hacer otros, dentro o fuera de los gobiernos. El de las netbooks o el de la asignación por hijo, son planes que vienen siendo promovidos por diversos sectores desde hace años. Sarmiento dio cátedra hablando de la educación pública, hasta que se llevó a la práctica. A Cristina no se le conocen muchos discursos respaldando estas iniciativas. "Bueno, pero es ella la que los implementó", me podrían contestar. Sí, pero hay medidas que deben ser reconocidas como un beneficio para todos, y no como un aporte político de unos pocos. El apropiarse de los proyectos de otros sin reconocérselos tiene olor a que uno quiere quedarse con todo el rédito político. Entre esa actitud y la demagogia hay pocas diferencias.
lunes, 15 de marzo de 2010
La oposición en la mira
Hay una certeza: la mayoría de la gente (con lo feo que suena hablar de "la gente") pretende que la oposición se muestre unida. Hay otra certeza: la mayoría de los periodistas o analistas se agarran de ese dato para criticar en duros términos a la oposición, por no poder mostrarse cien por ciento unida. Pero mentiría aquel que, diciéndose entendedor de la política argentina, se muestre sorprendido por los problemas que hoy se visualizan en el sector no kirchnerista.Desde el 28 de junio del año pasado, cuando los Kirchner y sus aliados alcanzaron sólo el 30 por ciento de los votos pero nadie consiguió más, se sabía que el escenario iba a ser tal cual está siendo. O incluso podía ser peor: se podía suponer que la Cámara de Diputados iba a ser un cambalache, con un conjunto de fuerzas que iban a intentar abroquelarse frente al kirchnerismo. Pero también se esperaba un Senado donde el kirchnerismo todavía tenía una cerradísima mayoría, por lo que se esperaba que allí se frenen los proyectos impulsados por la oposición.
¿Qué tenemos hoy? Una Cámara de Diputados que es un cambalache, que intenta aprobar proyectos que no son del agrado del kirchnerismo, y una Cámara de Senadores donde la oposición logró imponer una mayoría para conformar las comisiones pero difícilmente la pueda repetir siempre en las votaciones en el recinto.
Ahora bien, ¿se puede pretender que toda la oposición se muestre siempre unida? La respuesta es no. Se van a poner de acuerdo muchas veces durante este año, en especial en cuestiones institucionales, donde el kirchnerismo generó más daños. Pero difícilmente todas las iniciativas los muestre juntos. Son demasiadas las diferencias entre ellos, en algunas casos con ideologías casi antagónicas, a saber: Proyecto Sur (Pino Solanas)-PRO (Macri), Partido Socialista - Reutemann, UCR - Peronismo Federal, etcétera.
Además, la crisis de los partidos políticos generó que haya en el Congreso bloques minoritarios de uno o dos miembros. Con la paridad existente, esos votos valen oro, y quien mejor maneja hoy el oro en el país es el Gobierno. Esos bloques no tienen estructuras partidarias que les marquen el camino, por lo que pueden votar como quieran. Y si nunca definen un posicionamiento, logran quedarse en el mercado por más tiempo. Esos casos, más de una vez van a atentar contra los intentos opositores, en especial en el Senado, donde las diferencias son más cerradas.
No obstante, hay tres problemas que tiene hoy el variopinto arco opositor, todos relacionados entre sí: la difícil convivencia de los diferentes líderes, la falta de una estrategia común y el 2011. Carrió no quiere que Cobos o los radicales fijen el camino, Pino no quiere que nadie se lo fije, De Narváez hace su camino y no se preocupa por el de los demás, Solá quiere ser líder pero no logra liderar en el propio peronismo disidente, el macrismo no tiene peso para fijar una estrategia, los peronistas del Senado son todos caudillos en sus pagos acostumbrados a mandar más que a obedecer, y nadie quiere que Carrió les marque la cancha. ¿Esto pasa porque son caprichosos? No necesariamente. Los seguidores de Carrió se enojarían con ella si se alinea con Cobos, o los de Pino se enfadaría si este queda inmerso en la lucha bipartidista, o muchos radicales no podrían ver a Carrió como la líder de la oposición, y así sucesivamente.
Y como si fuera poco, nadie quiere perder posiciones en el camino al 2011. Aunque lo nieguen, todos toman sus decisiones mirando de reojo las presidenciales. Los moderados y los duros, los conciliadores y los rupturistas. Todos.
Así es muy difícil que la oposición pueda fijar una estrategia común. Pero eso no es novedad. Por lo tanto, sólo se puede pretender que se agrupen en determinados proyectos. Y en el resto, terminarán debatiendo y debatiendo. En algunos casos llegarán a algo, y en otros a nada. Pero eso es lo positivo que logró la oposición y ahora todos se olvidan: el Congreso funciona y dejó de ser una mera escribanía. Funciona a los ponchazos, pero funciona. Antes se trataban solamente los proyectos del oficialismo. Ahora todos tienen las mismas posibilidades, y dependerá de la astucia de cada uno de los opositores para convencer a sus pares el destino que tengan.
La oposición está en la mira: ¿tienen que unirse? Cuando puedan. Aunque sea tienen que trabajar para buscar los mayores consensos, una práctica que no le va a venir mal a nadie.
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